El transporte ecológico en las ciudades: una apuesta por la bicicleta eléctrica

Los índices de contaminación aún son muy elevados en nuestro país y cada vez es mayor la preocupación popular. Las compañías de transporte se están modernizando, dejando, cada vez más, paso a los vehículos ecológicos que prometen ser completamente inocuos para la naturaleza.

Al ser una línea de trabajo completamente diferente a la que estamos acostumbrados, nos presentan una serie de dudas y, si realmente cumplen con lo que prometen, o simplemente es una campaña de marketing para que usemos más sus productos nuevos, rechazando los antiguos. Es decir, que nos subamos al carro del “Transporte Sostenible”.

El transporte público

Pese a nuestra incredulidad, si es cierto que los transportes públicos aportan grandes ventajas respecto a los sistemas de transportes individuales o familiares. Dado que, consiguen transportar a un mayor número de población con menos emisiones al exterior. Pero, no podemos decir que todos los transportes son iguales. Veamos sus diferencias:

– Autobús urbano. Es el más convencional y usado por todos. Están comenzando a usar motores híbridos con electricidad y gas propano (además de gasolina) y, aun así, son los transportes con más impacto en el medio ambiente. Su ventaja reside en que permiten llevar a usuario a sitios que los demás transportes no pueden.

– Metro y tren de cercanías. Sin duda, los más eficientes, comparados con el resto. Son los más rápidos en corta y media distancia, ya que no están sujetos al tráfico. Su impacto reside en la infraestructura fija que se necesita construir para que sean posibles. Su eficiencia es 108 veces mayor que un taxi y 5 veces que un autobús urbano.

– Taxis y vehículos compartidos. Es la opción más contaminante. Aunque generen menos gases que un vehículo particular, no tienen nada que compararse con los anteriores mencionados.

– Coches eléctricos. Son la alternativa ideal frente a los transportes convencionales. Esto se debe a que no emiten CO2 a la atmosfera, siendo inocuos para el medio ambiente. Su problema reside principalmente en la producción y, tal es así, que pueden a llegar a producir más emisiones que uno convencional. Esto es debido al tipo de baterías que emplean y los compuestos de los que están hechas.

La investigación de nuevos materiales para crear baterías con mejores prestaciones y más ecológicas sigue en curso, esperan tener resultados en los próximos años.

– Motocicletas eléctricas. Por lo general, ofrecen los mismos pros y contras que los coches eléctricos. Por contraposición, hablando de las motocicletas, al ser usadas para trayectos cortos, la vida de sus baterías es más perdurable. Además, al ser de menor envergadura, generan menor impacto ambiental cuando dejan de ser útiles.

Bicicletas normales. Sin lugar a dudas, es el transporte más sostenible y el que genera menor huella ecológica. Así es y seguirá siendo durante siglos a nuestro parecer. La energía que usa no es otra que la del usuario, su nivel de emisiones es cero. Su proceso de fabricación, tampoco genera gran cantidad de emisiones.

Aunque no todo sería hablar de ventajas. La mayoría de las ciudades no están preparadas para dar un espacio a estos vehículos, sin contar con el gran esfuerzo físico que supone hacer frente a los terrenos abruptos. Esto condiciona mucho al usuario, que termina optando por una alternativa menos ecológica.

– Bicicletas eléctricas. También conocidas como ebikes, usan baterías, así que no están exentas de los mismos contras de los coches y motocicletas eléctricos. Eso sí, su tamaño es aún más reducido, lo que produce que su eliminación no sea tan traumática. Sin contar que, el mismo usuario es quien decide cuando hacer uso del motor.

En líneas generales solventa el problema principal de las bicicletas. Se obtienen velocidades entre 25km/h y 30km/h lo que produce que podamos abordar una mayor distancia. Podremos hacer frente a esas cuestas pronunciadas sin ningún tipo de problemas.

Por ende, queda a considerar que por lo menos la bicicleta eléctrica, atendiendo a su funcionalidad, es el medio de transporte ideal respecto a las emisiones y contaminación atmosférica.

En Conclusión

Si necesitamos transitar una distancia corta, lo mejor será utilizar una bicicleta eléctrica, siempre que el camino lo permita; y para distancias medias y largas, lo mejor será utilizar el tren o cercanías. Incluso podemos hacer uso de los dos a la hora de hacer un trayecto.

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